Bienvenidos

Hola, me complace darte la bienvenida al haber entrado en mi blog.
Espero que te guste

4 abr 2011

Ella.

Tú.
A ti te ven todos, pero lo que no ven es lo que haces en mi interior, me cambias poco a poco, a mejor.
Te deje de hablar, por estúpida (yo, no tú). Pero por suerte pude poner un poco de cordura en mi vida y mi mente, volviéndote a hablar.
Si.
Estamos predestinadas a ser amigas, tu siempre lo os dicho, yo al principio pensaba que no, que decías eso por que como eramos amigas, pues lo decías. Ahora tras unos tres meses, me he dado cuenta que es cierto.
No puedo vivir sin ti.
Sin tu esencia.
Sin tu sonrisa.
El amor esta bien, claro que esta bien; pero tu amistad esta mejor.
No te puedo prometer que no vuelva a cometer esta estupidez (de hecho tienes miedo, a que vuelva a suceder), pero ya te digo que volveré. ¿Sabes?, ahora que pienso, si que te puedo decir algo, no te voy a dejar.
Ya casi te pierdo a la tercera, de hecho siempre repetíamos: "A la tercera va la vencida". Menos mal que no ha sido así.
Tienes problemas, como todos. Pero tu diferencia con el resto, es que me tienes a tu lado.
Te necesito, y me atrevería a decir que tu a mi también.
Siempre digo lo mismo, y luego la cago.
¿Sabes?, va a cambiar, tengo que empezar a ver lo que viene mejor y lo que no, y tu no es que me vengas bien, es que me vienes de puta madre.
Te quiero.
He estado pensando, que nuestra relación (de amistad) es como la droga, cada una depende de la otra, cuando no te veo (al menos yo) me siento mal, con "mono" jajaja, suena ridículo pero es cierto.
Necesito cada día tus ojos, como el oxigeno.
Se que hay en tus ojos con solo mirar.
Grácias, por todo lo que me has enseñado y por lo mucho que me tienes que dejar enseñarte (más).
xD

2 abr 2011

Confesión de un asesino.


El olor a putrefacción le devolvió la consciencia, se encontraba en lo que parecía ser un basurero, pero que hacia ahí, lo último que recordaba es estar en su cama durmiendo, no entendía el por que estaba tirada en ese montón de basura, al levantarse se dio cuenta de que tenia las manos llenas de sangre, pero esa sangre no era suya, entonces recordó con horror lo que había hecho, había matado sádicamente a su familia, pero por que haría algo así se preguntó; ¿por que mataría?, ¿por que a su familia?, esas preguntas le rondaban por la mente sin encontrar una respuesta lógica, entonces recordó, recordó que no era ella en el momento de hacerlo; si, tal vez eso era, no fue ella quien mató a su familia, tenía que ser una pesadilla.
Fue el monstruo en su interior, aquel monstruo que por las noches le hablaba, el que le susurraba al oído, “mátalos, desazte de ellos, no te sirven te han estorbado por años”, aquella voz que le parecía tan siniestra y tan suya a la vez, ya no sabía que hacer, acaso estaba enloqueciendo, por que escuchaba a su interior decirle eso, no lo entendía, aquello no podía ser obra suya.
Con tristeza observó como en aquel basurero se hallaban los restos desmembrados de su familia, no lo podía creer, también en este basurero estaba… su novio Raúl, pero que hacia el ahí, se suponía que solo tenía que matar a su familia, ahora recordaba, el intentó detenerla, intentó que esa masacre se evitara, pero no lo consiguió pereció en el intento de ayudarla. Estaba tan triste y llena de culpa por lo que había hecho, el crimen que cometió lo recordaría toda la vida.
"¿Cómo pude matar a mi familia?"se preguntaba. “no podré vivir con esto, dime ¿por que me obligaste a hacerlo?, ¿qué han hecho ellos?”
Una voz en su interior le contestó:
"Ellos te estorbaban, ¿no lo ves?, míralos bien, acaso crees que te iban a dejar seguir tu plan, acaso te iban a dejar irte de su lado" la voz se expresaba dominante.
"Sé que ellos no me lo permitirían, pero no tenia que matarlos, pude huir de sus ataduras, pero por que Raúl, el que hizo, el me amaba, yo le correspondía".dijo Jessica.
"El jamás te iba a dejar cometer ningún crimen, el no encajaba con tu mentalidad, el amor no lo es todo, el amor te hace débil, entiéndelo, ahora deja de llorar y embolsa esos restos que ya comienzan a oler horriblemente mal". contestó furiosa la voz en su interior.
"Tienes razón, el no encajaba con mi mentalidad, además mi familia jamás me quiso, eran unos malditos hipócritas, por que tenía que tenerles compasión, se merecen lo que les e hecho". –dijo Jessica mientras una expresión siniestra le cubría el rostro, comenzó a reírse disfrutando de lo que había hecho. "No debo sentirme culpable, no se lo merecen estos malditos, que todos estos años me han humillado por conseguir su felicidad, así que embolsaré estos pedazos de carne. Blanca tienes razón, siempre la has tenido". dijo mientras estallaba en una carcajada al contemplar su obra.

Son las tres de la mañana, estoy sentada frente a mi pc, escribiendo este relato, supongo que eso es lo que encontraré mas tarde, mis padres están muertos en su habitación, les puse un poco de veneno para que su muerte no me diera tantos problemas, aunque la expresión de sus rostros expresa que sufrieron una linda agonía, ese espectáculo fue maravilloso, ver como se retorcían del dolor, jajaja mi madre me llamó a gritos por fortuna mis vecinos no están, que fácil fue matarlos, el rostro de mis padres está con los ojos abiertos, mi madre tiene la lengua fuera, con una mano sobre el estomago y otra en la garganta.
A Raúl ya lo maté por la tarde, sus ultimas palabras fueron “Te amo”, aún así no tuve compasión, Blanca me dijo que era mejor así, “no se debe de tener piedad con nadie” confieso que el me dio más problemas que mis padres, ya que estábamos discutiendo, le di una ultima oportunidad, me ayudaba o se callaba la boca, como no iba a hacer ninguna de las dos lo tuve que matar, para eso fingí que me había convencido, para poder acerlo, lo que hice fue clavarle en el cuello un pedazo de espejo que llevaba en la mano, jajaja lo demás fue fácil, pero aquí acaban los detalles, ya he confesado lo suficiente, tengo mucho trabajo que hacer, la voz en mi interior me dice que ya es suficiente, además descuartizar dos cuerpos no es tan fácil, es mi primera vez, estoy emocionada por fin, podré comenzar con mi obra maestra, por la mañana me diran que he desaparecido, habrá rastros de mi sangre en casa.
Después de un tiempo apareceré golpeada y sin sentido en un bote, ya lo tengo todo listo y planeado, lo prepare hace años, siempre quise hacerlo, ya nada puede impedírmelo, esta voz que llevo conmigo me ha hecho ver la naturaleza asesina de mi interior, sé que siempre he sido así, pero solo había una cosa que me faltaba por hacer antes de comenzar con mi plan… escribir un relato, son libres de creerlo o no, al final de cuentas no me conocen, tal vez digan, eso no puede ser cierto, nadie es tan tonto para escribir sus crímenes en una página de Internet…. Pero es mi forma de demostrar que un crimen se puede cometer sin que al resto de la humanidad le importe, tu que lees este relato estoy segura que no le prestas importancia, que no me crees, jajajajajaja.


Prue.

El reloj.


En la cocina de casa hay un reloj.
Es uno de esos relojes de pared, grandes, como de veinticinco o treinta centímetros.
Y tiene tres agujas. la de las horas, que apenas si parece moverse. la de mis minutos,
que camina despacio, lentamente. y la de los segundos, que se mueve a saltos, a impulsos eléctricos-porque
el reloj va a pilas-. sesenta botes por minuto; tres mil seiscientos a la hora; ochenta y seis mil cuatrocientos
cada día; dos millones quinientos noventa y dos mil al mes- un mes de treinta días-; treinta
y un millones quinientos treinta seis y mil al año -si es bisiesto con ochenta y seis mil cuatrocientos saltos más-. y así siempre.
Eternamente.
Me asusta
Esa aguja, especialmente esa aguja, me asusta.
Dando vueltas en círculos, siempre.
Estúpida, ciega, absurda.
Prisionera.
¿Sabe ella que hay algoo más?
¿Habrá mirado alguna vez al otro lado del cristal?
Pobre aguja.
Es como el símbolo de todos los que se mueven como ella, con sus vidas predestinadas, sus sesenta saltitos por minuto, con el reloj de la vida
acotado, metido en su espíritu. El símbolo de la inútil, y al mismo tiempo, el símbolo de la muerte. Cada salto es una burla.
Cada <> silencioso un paso más, un segundo menos. De niña me quedaba hechizada viendo ese reloj, viendo esa
aguja dando saltos y vueltas, hasta que una mañana me di cuenta de que me hipnotizaba, y me robaba los segundos que perdía mirándola hechizada. Desde entonces me siento de espaldas a e´l.
Odios ese reloj.
un día lo destruiré.
Cuando sea viejo y lo tiren, lo machacaré para que no vuelva a aterrorizar a nadie.
Y si llega a viejo y aún funciona, cuando mis padres mueran la aplastare igual. No soy violenta, soy pacifista.
Pero odio ese reloj.
Y esa aguja.
También me pongo a temblar con una agenda electrónica que tiene mi padre. ¿Quieres saber en que caerá el 26 de julio de 2027? ahí lo tienes.
La agenda dispone de todos los meses de todos los años futuros.
Es decir, que ya tiene impreso en su memoria el día de tu muerte.
No quiero saber en que caerá el 26 de julio del años 2027.
Solo necesito saber que día es hoy.
Y creer que vivo en él.
Carpe diem, como dijo el escritor. <>

17 feb 2011


Hoy llueve, por eso puede ser un día triste, frío, solo te entran ganas de meterte debajo de una manta y no salir hasta ver que los rayos del sol calientan de nuevo tu habitación, cuando sales a la calle lo único que quieres hacer es refugiarte debajo de algo calentito o volver a casa, eso por una parte; por otra parte lo que puedes hacer es ponerte unas botas de agua que no superen tus rodillas y salir a la calle, llena de valor, llevar un paraguas y que se rompa, porque súper malo, y ponerte la capucha, en un abrir y cerrar de ojos... meterte en un charco y mirarte los pies, secos, en esas botas negras, y pensar: "Jope que guay, el agua me supera el tobillo y tengo los pies completamente secos, y seguir adelante tentando a la suerte de que, en el barro, se te queden las botas hincadas y sea más o menos imposibles de sacar o que te escurras y como una estúpida caigas al agua empapándote y cegándote en todo, pero sabiendo eso, sigues adelante, dispuesta a todo, pensado que solo vas a parar cuando el agua supere la bota. Crees que eres Dios en un charco que te supera el tobillo y tu ahí seca... en vez de querer irte a casa quieres seguir ahí como si nada, seca, completamente seca, y corres y te ríes... hasta que vuelves a la realidad miras el cielo: gris; miras el suelo: empapado; te llevas las manos a la cabeza: está completamente empapada; te das cuenta que esas temblando pero con la emoción ni te habías pispado, y plaf! vuelves al día, gris, triste, húmedo, fríos y flas! vuelvas a la realidad... Adiós mundo de colores, Hola día de invierno, frío, gris... mojado.


Pero piensas, por lo menos durante un tiempo... te estabas muriendo de calor por el sol que resplandecía....

En los momentos malo, siempre tendrás un momento en el que digas: "A la mierda todo" y entro en el que digas: "Ostia y esa luz" busca esa luz, ella está deseando que la encuentres.

http://www.youtube.com/watch?v=oJ3AFzv44FY

13 feb 2011

La vida.

La vida, la vida te puede cambiar en menos de lo que crees....
Hace 1 min. pensabas que estabas sano. Después de 1min. tienes cáncer.
Ayer dormiste en tu cama, hoy en un tanatorio.
Hace una semana pensabas, lo más probable que esta semana iba a empezar de puta madre, tu semana empieza en un ataúd.
Seguro que habías pensado en irte a algún sitio en un puente cercano, me temo que todo ha acabado.
Ahora estoy sonriendo, ahora puedo estar llorando.
El ahora, es relativo, el ahora dura una micra de segundo.
Ahora vivo, ahora muero.
Ahora sonrío, ahora lloro.
Ahora asiento, ahora miro mal.
Ahora me crujo los dedos, ahora veo la tele.
Ahora bebo agua, ahora tengo sed.
Ahora estoy sola, ahora estoy rodeada.
Tantas cosas pueden cambiar en menos de 1 segundo.
La vida, la vida es cada segundo que vives, ¡Ten cuidado! acaba de pasar un segundo y a lo mejor lo has desaprovechado.

1 feb 2011

Cambios.

Era pequeña, vivía en un pueblo alejado de todo lujo de la ciudad, este pueblo estaba en Cádiz (para ser más exactos El Puerto de Santa María) ahí tenia toda mi vida, amistades, padres (divorciados), estudios, casa, estaban mis animales, mi abuela, mis tíos, mis primos, la familia en general. Recuerdo el día en el que paso todo, era un viernes (el 24 de diciembre de 2010), ese finde semana me tocaba estar con mi padre, pero el se negó a tenerme en su casa y tuvo una discusión muy fuerte con mi madre, ese día mi madre me dio la noticia de que la habían hablado de un pueblo llamado Alpedrete en el que había un pisito muy mono que nos estaba esperando, yo me quede un poco preocupada no entendía por que ese cambio repentino de aires, hasta que porsupuesto a las 14h. la madre de una amiga mía (mi mejor amiga) llamo a casa, lo cogió mi madre y ella al parecer ya sabia la noticia así que me paso el teléfono, recuerdo con exactitud sus palabras: "Hola Mónica cariño, ¿Qué tal el día?" no me dio tiempo a contestar "Veras te preguntaras por que quiero hablar contigo y no con tu mamá, pues a ver, es que le ha ocurrido algo a Silvia, ha tenido un accidente con su Papá en el coche cuando volvían del cole y me temo que no vas a volver a ver a mi hija" al principio no entendía, mi mente se había bloqueado, hasta que... me vino a la cabeza la imagen y un flas entendí todo el significado de eso, en ese momento deje caer el teléfono al suelo (por suerte mi madre lo cogió al aire), mire para abajo y vi la mano de mi madre sosteniendo el teléfono, me di la vuelta y salí corriendo por la puerta de la calle, no cogí nada, ni el abrigo no las llaves, nada. Fui corriendo al parque donde Silvia solía jugar después del cole cuando su padre ya la había traído de vuelta (Su colegio estaba en San Fernando, se encuentra a unos 24 Kilómetros del Puerto), cuando llegue al parque estaba completamente vacio como si supiesen los columpios y el tobogan la desgracia que había ocurrido, todo estaba silencioso. Con un poco de valor fui a comprobar si era cierto y fijarme en los coches y recordar vagamente como era el coche del padre de ella ( Renual Laguna, gris), mira tres veces, en el aparcamiento y mire a lo largo de toda la calle por si acaso no había tenido sitio para aparcar, pero... para mi sorpresa no estaba. En el momento de mi comprobación, sentí como alguien me cogía de los hombre y me dirigía a la acera, no la mire, la reconocí, era mi madre. Ella se agacho para poderme mirar a los ojos, dos lágrimas (una en cada ojo) se aventuraron a salir de mis ojos, para bajar mis mejillas sonrosadas por el frío, y sigilosamente acercarse a las comisuras de los labios, antes de que eso pasara mi madre me las seco.
No podía levantar la mirada del suelo, era superior a mis fuerzas, mi mente no se creía la información que la habían ofrecido. Mi madre me abrazo, no tuve fuerzas para devolverle el abrazo. Ella se levanto me cogió embrazos y me llevo a mi casa, había dejado la puerta abierta para salir detras de mi, por si me pasaba algo. Entramos ella me dejo en mi cama me tumbo me quito los zapatos y me arropo, yo me puse cara a la pared y ella se sentó a mi lado abrio mi libro favorito y empezó a leérmelo, mi mente no se podía centrar en el libro, ella estaba difagando en la información adquirida en menos de una misera hora. Me quede dormida.
A la mañana siguiente mi cerebro seguía recodando lo que había pasado pero... me daba igual hice como si nada, era sábado así que me levante me puse a ver la tele y espere ansiosa la llamada de una persona, que ya no iba a volver a llamar nunca más, para quedar. No la recibí, mi madre intentaba sacarme una sonrisa, me puso películas una detrás de otra, se quedo conmigo, pero... nada ni un solo gesto, ni e agrado ni de desagrado.
Llego el día del entierro, no llore, no me lo creía, cuando todo el mundo se fue mi madre me dejo 5 minutos para estar asolas con mi mejor amiga, muerta, decidí tumbarme en la tumba boca arriba mirando el cielo (Sabia que estaba ahí observandome) y le conté todo lo que sentía, al fin mi alma empezó a hacer algo que tendría que haber hecho hace mucho, llore, me llené de rabia, di patadas... mi madre al ver el panorama bajo del coche y volvió a buscarme.
Volvimos a casa.
Fin de año... no sentía nada, comí las uvas desee buen año, y me fui a la cama, el 5 de Enero era el día que mi madre había planeado para irnos a ese pueblo alejado de la mano de Dios. Ese día me puse a hacer la maleta, la hice la puse en el coche y mi madre lo guardo todo, partimos hacia ese pueblo.
Al cabo de 6 o 7 horas llegamos era pequeño, la entrada era entre campo y el piso estaba enfrente del cementerio y tenia colegios también enfrente y un parque. Salí del coche, mi madre abrió la puerta, entramos los muebles ya estaban en la casa, llevaban varios días. Busque mi cama y plof me desplome encima. Lloré. Toda la vida que había conocido hasta ese momento había cambiado, la persona más importante de mi vida, había sufrido un accidente mortal. Ya no tenia nada.
Acabaron las estúpidas vacaciones fui a ese nuevo cole, era horrible, todo el mundo se conocía ya... yo era la rara.
Conseguí un grupo de amigos, los cuales fueron un gran apollo, pero en unos años nos separamos llendo mas o menos cada uno por un lado.
Paso un año más y mi vida (tras un golpe repentino en el cuello y la cabeza) finalizo.

Miedos.

Hay veces que sin querer te sientes desprotegida, sola (estando rodada de miles de personas que me quieren), con mal estar. Entonces te empiezan a entrar los miedos: miedo a quedarte sola, miedo a perderlo todo, miedo a que las personas que te rodean no puedan sonreír, miedo a que todo acabe antes de darme cuenta de su principio.

Muchos al leer esto dirán: "Sera tonta si no esta sola", pues como respuesta digo que lo sé, es una sentimiento como otro cualquiera, lo que pasa es que sabiendo que estoy rodeada de gente buena y que me quiere me siento así, creo que es por que me acabo cerrando en mis pensamientos.

La figura negra

¡Me encanta el verano! Siempre voy al pueblo de mi padre y me junto con otros chavales que tampoco viven allí pero que vuelven todos los años. Pasamos los días en la piscina y las noches bebiendo y riendo. Solemos estar bebiendo y fumando todos los amigos en un claro que hay en un pinar cerca del pueblo. Mi padre me dice que no entremos allí..que no es un sitio adecuado para estar de noche...pero chulísimo, se está muy agusto, y además nunca hay nadie. No entiendía porque me daba esa advertencia hasta que una noche sucedió algo que nunca podré olvidar.

Estabamos allí de risas y hablando de nuestras cosas hasta que en un momento de la noche una amiga, Silvia, empezó a ponerse blanca. Gritaba temblando que en la oscuridad, entre los pinos, había alguién o algo...estaba quieto mirándola muy fijamente...Todos comenzamos a reir bromeando y le dijimos que dejara de beber. Ella no salía de su temor...ya no veía la figura pero estaba segura que no se la había imaginado. Varios nos ofrecimos a ir hasta el sitio para que se convenciera de que no había nada ni nadie.

Tras la comprobación a Silvia se le pasó el susto. Todos seguimos riendo y charlando cuando esta vez fui yo el que se sentía observado por alguién. Ese hombre...pálido mirándome fijamente...¡¡ERA VERDAD!!. Me entró tal desesperación que comencé a gritar. Silvia lo volvió a ver y también gritaba. Nadie entendía nada pero nos pedían que parasemos...la broma se estaba haciendo pesada. Nosotros insistíamos: "no es una broma. ¿Acáso no le veís?" Nadie le veía...había vuelto a desvanecerse.

Algunos fueron a mirar otra vez...¡nada! Seguimos allí pero yo ya no estaba nada agusto...de repente Raúl gritó un fuerte "Dios, ¿Qué es eso?" de una forma agónica, se levantó y empezó a correr hacía el pueblo...todos le imitamos. No tuve tiempo de girarme y mirar, pero sé lo que vio. Esa figura de mirada pálida penetrándote...

Nunca más volvimos allí...nadie de nosotros se ha atrevido nunca a comentarlo...pero estoy seguro que no somos los únicos que lo hemos visto. Ya sé porque mi padre me decía que no entraramos allí...y porque nunca me decía la razón. Él, al igual que yo, no quiere nombrarlo nunca más.